martes, 7 de mayo de 2013
SCONES
Los Scones son unos panecillos o bollitos muy típicos de Reino Unido e Irlanda que suelen acompañar el té de la tarde o los desayunos, acompañados con mermelada y nata agria están deliciosos. Son como pequeñas roquitas, cruijientes y ligeras. Para conseguir una buena hornada de ellos como siempre hay que utilizar ingredientes frescos y de buena calidad, manejar con algo de destreza la masa y en tan sólo media hora los tendremos listos para lo que se nos ofrezca. A mí me encantan con mermelada y queso, en este caso, con mermelada de higos que tenía de la que hice en el mes de septiembre y queso Ricotta.
Para la mermelada utilicé 1 Kg de higos frescos de la temporada de finales de septiembre que son los más dulces que podemos encontrar, 800 grm. de azúcar y el zumo de 2 limones, lo ponemos todo en una cazuela a fuego medio-bajo y vamos removiendo de vez en cuando hasta que pasados como 40 minutos ya está hecha la mermelada. Luego esterilizamos unos tarros de crital en agua hirviendo y los ponemos bien cerrados en un Baño María unos 20 minutos para que se haga el vacío. Etiquetamos y guardamos en la despensa.
Ingredientes como para 15 unidades:
. 1 taza de harina de fuerza.
. 1 taza de harina común.
. 1\2 taza de agua.
. 1\2 taza de leche.
. 50 grm. de mantequilla.
. 1\3 de taza de azúcar.
. 1 cucharadita de canela.
. pizca de sal.
. 1 cucharada de levadura en polvo.
Lo primero precalentamos el horno a 220ºC y en un bol grande tamizamos las harinas, la sal y la levadura, añadimos la mantequilla cortada en daditos, el azúcar y la canela, lo frotamos ligeramente con los dedos mezclando bien hasta obtener una especie de arena gruesa. Combinamos en una taza el agua y la leche y templamos la mezcla unos segundos en el microondas. Hacemos un hoyo en el centro de la harina y vertemos el líquido de golpe reservando unas ó dos cucharadas para luego pintar los scones antes de hornearlos. Con ayuda de un cuchillo llevamos la harina hacia el centro mezclandola con el líquido, luego la pasamos a una superficie enharinada y muy rápido la trabajamos unos segundos con las manos hasta obtener una bola blanda y que no se pegue.
Extendemos la masa dándole unos 2 cm. de espesor y con un vasito o un cortapastas enharinado vamos cortando los scones y pasando a la bandeja de horno recubierta con un papel sulfurizado ó una alfombrilla de silicona. Con ayuda de un pincel los pintamos ligeramente con la mezcla de leche y agua y los hornearemos unos 10-12 minutos ó hasta que empiecen a estar dorados.
Terminada la cocción, los podemos enfriar en una rejilla metálica si nos gustan crujientes, o guardarlos en una cajita si los preferimos más blanditos; en cualquier caso estarán....ummmm....
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